La presión de la autorregulación
Como padres, a menudo enfrentamos la presión de que nuestros hijos se comporten de manera adecuada y controlen sus impulsos. Es común que un niño pequeño se sienta abrumado en situaciones nuevas o desafiantes, y a veces, esto se traduce en llantos, berrinches o actitudes que nos sacan de quicio. Nos preguntamos: “¿Por qué no puede simplemente calmarse y comportarse como un adulto?”. Sin embargo, entender la naturaleza del desarrollo cerebral puede ayudarnos a ser más empáticos y pacientes.
La ciencia detrás de la maduración cerebral
La corteza prefrontal, esa región del cerebro que se encarga de la planificación, la inhibición de los impulsos y la regulación emocional, es una de las últimas en madurar. Según un estudio publicado, esta área del cerebro sigue desarrollándose hasta la adultez temprana. Esto implica que, cuando esperamos que nuestros hijos actúen con la misma autorregulación y control emocional que un adulto, estamos pidiendo algo que su cerebro aún está en proceso de construir.
Imagina que tu hijo de 5 años tiene un ataque de rabia en un parque porque no le dejaron jugar con un juguete. En lugar de pensar que simplemente no quiere compartir, entender que su corteza prefrontal aún está en desarrollo puede cambiar completamente tu perspectiva. El niño, en realidad, está luchando con emociones complejas y no tiene aún las herramientas necesarias para gestionarlas como lo haríamos nosotros.
La educación en Banting: fomentando la autorregulación
Por eso, en el Modelo Educativo Banting, trabajamos para ofrecer un ambiente donde los niños puedan aprender a gestionar sus emociones y desarrollar sus habilidades sociales. A través de actividades que fomentan el juego libre, la colaboración y la resolución de conflictos, ayudamos a los estudiantes a practicar la regulación emocional de manera natural y divertida. La integración de la educación emocional en el aula, junto con el aprendizaje en proyectos STEAM, les permite a nuestros alumnos entender y manejar mejor sus impulsos.
En lugar de ver las emociones difíciles como un problema, las acompañamos, enseñamos y guiamos en su proceso de aprendizaje, en un ambiente seguro y comprensivo.
Invita a otros a conocer Banting
Esta comprensión del desarrollo emocional en la infancia es fundamental para acompañar a nuestros hijos en su crecimiento. Si deseas conocer más sobre cómo abordamos estos aspectos en nuestro colegio, te invitamos a agenda un recorrido de informes. En Banting, estamos comprometidos con el desarrollo integral de tus hijos, apoyando cada etapa de su maduración cerebral.